«Estábamos con el Mensajero de Allah (ﷺ) cuando un hombre entró en la mezquita y rezó. El Mensajero de Allah (ﷺ) lo observó sin que se diera cuenta, y terminó, se acercó al Mensajero de Allah (ﷺ) y lo saludó con un saludo. Le devolvió el salam y dijo: «Regresa y reza, porque aún no has rezado». Él (el narrador) dijo: «No sé si fue la segunda o la tercera vez». (el hombre) dijo: «Por Aquel que te reveló el Libro, he hecho todo lo que he podido. Enséñame y muéstrame». Dijo: «Cuando quieras rezar, realiza el wudu» y hazlo bien, luego ponte de pie y enfréntate a la qiblah. Luego recita el takbir, luego recita y luego inclínate hasta que te sientas cómodo inclinándote. Luego ponte de pie hasta que estés erguido. Luego, postrate hasta que te sientas cómodo postrado, luego levanta la cabeza hasta que te sientas cómodo al sentarte, luego postrate hasta que te sientas cómodo postrado. Si lo hacéis, habréis hecho vuestra oración correctamente, y cualquier cosa que no hayáis hecho correctamente va a restarle valor a vuestra oración».