أَخْبَرَنَا زِيَادُ بْنُ أَيُّوبَ، دَلُّويَهْ قَالَ حَدَّثَنَا ابْنُ عُلَيَّةَ، قَالَ حَدَّثَنَا أَيُّوبُ، عَنْ نَافِعٍ، عَنِ ابْنِ عُمَرَ، رَفَعَهُ قَالَ ‏"‏ إِنَّ الْيَدَيْنِ تَسْجُدَانِ كَمَا يَسْجُدُ الْوَجْهُ فَإِذَا وَضَعَ أَحَدُكُمْ وَجْهَهُ فَلْيَضَعْ يَدَيْهِ وَإِذَا رَفَعَهُ فَلْيَرْفَعْهُمَا ‏"‏ ‏.‏
Traducción
Se narró de Ibn 'Umar en un informe de Marfu' que

Las manos se postran como se postra el rostro, por lo que cuando uno de vosotros ponga la cara hacia abajo debe poner las manos hacia abajo, y cuando levante (la cara) también debe levantar (las manos).