"Escuché a Sa'id bin Yubair decir: 'Me preguntaron sobre los dos que se dedican a Li'an durante el gobierno de Ibn Az-Zubair, ¿deberían estar separados? No sabía qué decir, así que me levanté y fui a la casa de Ibn 'Umar y dije: "Oh Abu 'Abdur-Rahman, ¿deberían separarse los dos que participan en Li'an?" Él dijo: "¡Sí, Subhan Allah! El primero que preguntó acerca de eso fue fulano de tal, el hijo de fulano de tal, quien dijo: 'Oh, Mensajero de Allah, ¿qué piensas si un hombre entre nosotros ve a su esposa cometiendo acciones inmorales, y si habla de ello, estará hablando de un asunto grave, pero si se queda callado, se estará quedando callado sobre un asunto grave?' Él no le respondió, y después de eso, se acercó a él y le dijo: "Fui juzgado con el asunto sobre el que te pregunté, así que Allah, el Poderoso y Sublime, reveló estos versículos en Surat An-Nur.: 'Y para aquellos que acusan a sus esposas' hasta que él llegó: 'Y el quinto (testimonio) debería ser que la ira de Allah caiga sobre ella si él (su esposo) dice la verdad'. Así que comenzó con el hombre, exhortándole, recordándole y diciéndole que el castigo de esta vida era menos severo que el de la otra vida. Él dijo: 'Por Aquel que te envió con la verdad, no estoy mintiendo'. Luego se volvió hacia la mujer, la exhortó y le recordó. Ella dijo: 'Por Aquel que te envió con la verdad, él está mintiendo'. Así que comenzó con el hombre, y cuatro veces testificó por Alá que decía la verdad, y la quinta vez (invocó) la maldición de Alá sobre sí mismo si estaba mintiendo. Luego se volvió hacia la mujer, y ella testificó cuatro veces por Alá que estaba mintiendo, y la quinta vez (invocó) la ira de Alá sobre sí misma si decía la verdad. Luego los separó".