"Hay tres a quienes Alá, el Poderoso y Sublime, ama, y tres a quienes Alá, el Poderoso y Sublime, aborrece. A aquellos a quienes Alá, el Poderoso, el Sublime, ama: Un hombre que se acerca a unos y pide por Alá, el Poderoso y el Sublime, y no por su relación, sino que no se lo dan. Un hombre se quedó y le dio en secreto, y nadie supo de lo que daba, excepto Alá, el Poderoso y Sublime, y aquel a quien se lo dio. Personas que viajan toda la noche hasta que el sueño se vuelve más caro para ellos que cualquier cosa que pueda ser equivalente a él, por lo que agachan la cabeza (y duermen). Entonces un hombre entre ellos se levantó y comenzó a rezarme y a suplicarme, recitando MI Ayat. Un hombre que estaba en campaña y se encontró con el enemigo y huyó, pero él siguió adelante hasta que fue asesinado o Alá, el Poderoso y Excelso, le concedió la victoria. Y tres a los que Alá aborrece son el viejo que comete sintonía, el pobre que presume y el rico que es injusto".