"Estaba sentado en una reunión con el Mensajero de Allah (s.a.w.) cuando Mus'ab bin 'Umair apareció ante nosotros, vistiendo nada más que un burdah remendado con algunas pieles de animales. Cuando el Mensajero de Allah (s.a.w.) lo vio, comenzó a llorar debido a la buena vida que tenía anteriormente, en comparación con el estado en el que se encontraba ese día. Entonces el Mensajero de Allah (s.a.w.) dijo: '¿Cómo estaréis vosotros cuando a la tarde de la mañana llegue uno de vosotros mientras vestía un Hullah, y al final del día esté en (otro) Hullah, cuando se coloque una fuente frente a él mientras se retira otra, y cubráis vuestras casas tal como está cubierta la Ka'bah?'. Dijeron: '¡Oh Mensajero de Allah! Ese día seremos mejores de lo que somos hoy, dedicándonos a la adoración, satisfechos de nuestra buena fortuna". Entonces el Mensajero de Allah (s.a.w.) dijo: 'No, hoy eres mejor de lo que serás ese día'".