"Escuché al Profeta (s.a.w.) narrar un hadiz, no solo una o dos veces, incluso siete veces, pero lo escuché decir más que eso. Le oí decir: "Había un hombre llamado Al-Kifl entre los hijos de Israel que no se contuvo de cometer pecados. Una mujer se acercó a él y él le dio sesenta dinares para que pudiera dormir con ella. Cuando él se levantó de ella, como un hombre se sienta de una mujer, ella comenzó a temblar y a llorar, por lo que él dijo: "¿Por qué lloras, hice algo para hacerte daño?" Ella dijo: "No. Pero es por lo que hice, solo que lo hice por necesidad". Él dijo: "Hiciste esto sin haberlo hecho antes, así que déjame, y (el dinero) es para ti". Y luego dijo: "¡Por Alá! Nunca desobedeceré a Alá después de eso". Murió durante la noche y la mañana llegó con: "Ciertamente, Allah ha perdonado a Al-Kifl" escrito en su puerta. Otras cadenas reportan narraciones similares.