—¿Qué te pasa, oh Hanzalah? Él respondió: "¡Hanzalah se ha convertido en un hipócrita, oh Abu Bakr! Cuando estamos con el Mensajero de Dios (s.a.w.) recordamos el Fuego y el Paraíso como si los estuviéramos mirando a simple vista. Pero cuando regresamos, nos ocupamos de nuestras esposas y de nuestro sustento y nos olvidamos de muchas cosas". Él (Abu Bakr) dijo: "¡Por Allah! A mí me pasa lo mismo. Vayamos al Mensajero de Allah (s.a.w)". (Hanzalah dijo:) "Y así se fue". Cuando el Mensajero de Allah (s.a.w.) lo vio, dijo: "¿Qué te pasa, oh Hanzalah?" Dijo: "¡Hanzalah se ha convertido en un hipócrita, oh Mensajero de Allah! Cuando estamos con ustedes recordamos el Fuego y el Paraíso como si pudiéramos verlos a simple vista. Pero cuando regresamos estamos ocupados con nuestras esposas y nuestro sustento, y nos olvidamos de muchas cosas". Él dijo: "Entonces el Mensajero de Allah (s.a.w.) dijo: 'Si permanecieras en el estado en el que estás cuando estás conmigo, entonces los ángeles te darían la mano en tus reuniones, en tu ropa de cama y en tus caminos. Pero, ¡oh Hanzalah! Hay un tiempo para esto y un tiempo para aquello'". (Sahih)