"Un judío le dijo a su compañero: 'Acompáñanos a este Profeta'. Entonces su compañero le dijo: 'No digas: 'Profeta', porque si te oye llamarlo Profeta, entonces se pondrá feliz'. Entonces fueron a ver al Profeta (ﷺ) para interrogarlo acerca de Allah, el Altísimo, diciendo: "Y le dimos a Musa nueve signos claros" (17:101). Entonces el Mensajero de Allah (ﷺ les dijo: "No asocien nada con Allah, ni cometan relaciones ilícitas, ni tomen una vida que Allah ha prohibido, excepto lo que se requiere (en la ley), ni roben, ni practiquen magia, ni se apresuren a dañar la reputación de una persona inocente frente a un gobernante. para que lo maten, ni consuma a Riba, ni acuse falsamente a la mujer casta, ni se vuelva para huir el día de la marcha (es decir, huya de la guerra)'. - Shu'bah estaba en duda - 'y para vosotros, los judíos en particular, que no violéis el sábado'". Dijo: "Así que le besaron las manos y los pies y dijeron: 'Damos testimonio de que eres un profeta'. Entonces él dijo: 'Entonces, ¿qué te impide aceptar el Islam?' Dijeron: 'Porque Dawud suplicó a su Señor que su descendencia nunca quedara sin profetas, y temíamos que si te seguíamos, los judíos nos matarían'".