un hadiz de Abu Hurairah, del Profeta (ﷺ), sobre la 'barrera (18:93)'. "Excavaban todos los días, hasta que cuando están a punto de penetrar, su líder les dice: '¡Vuelve para que puedas penetrar mañana!'". Dijo: "Pero Alá hace que vuelva tal como era, hasta el momento señalado, cuando Alá ordene enviarlos sobre la gente, y su líder diga: 'Vuelve para que puedas penetrar en él mañana, si Alá quiere'. Así que hace esta excepción". Dijo: "Así que vuelven, y lo encuentran tal como estaba cuando lo dejaron. Entonces penetran en ella, y [ellos (Ya'juj y Ma'juj)] son liberados sobre la gente que bebe el agua, y la gente huye de ellos. Disparan sus flechas a los cielos y regresan teñidos de sangre, y dicen, con crudeza y arrogancia: "Hemos vencido a los de la tierra, dominemos a los habitantes de los cielos". Entonces Allah envía Naghaf sobre ellos, atado a la nuca de sus cuellos, destruyéndolos". Dijo: "¡Por Aquel en Cuya Mano está el alma de Muhammad! Las bestias de la tierra se pondrán muy gordas e hinchadas con la leche de su carne".