de Zaid bin Aslam, de su padre, quien dijo: "Escuché a 'Umar bin Al-Jattab (que Allah esté complacido con él) decir: 'Estábamos con el Mensajero de Allah (ﷺ) durante uno de sus viajes cuando le dije algo, pero él estaba en silencio. Luego volví a decir algo, pero él guardó silencio. Aceleré el paso de mi montura para ir al otro lado. Le dije: "¡Que tu madre te pierda, oh Ibn Al-Jattab! ¡Has molestado al Mensajero de Allah (ﷺ tres veces, y cada vez no te respondía! Mereces que algo se revele sobre ti en el Corán'". Él ('Umar) dijo: "No pasó mucho tiempo antes de que escuchara una voz que me llamaba". Así que me acerqué al Mensajero de Dios (ﷺ) y él dijo: "¡Oh Ibn Al-Jattab! Anoche se me reveló una sura que me es más querida que la que cae el sol: "En verdad, te hemos dado una victoria manifiesta" (48:1)".