"Un ejército de los ejércitos de los musulmanes, cuyo comandante era Salman Al-Farisi, sitió uno de los castillos persas. Ellos dijeron: '¡Oh Abu ' Abdullah! ¿Deberíamos cobrarles?'Él dijo:' Déjame llamarlos (al Islam) como escuché al Mensajero de Allah (< < /span>) llamarlos. Entonces Salman se acercó a ellos y les dijo: 'Solo soy un hombre de entre ustedes, un persa, y ya ven que los árabes me obedecen. Si os convertís en musulmanes, entonces tendréis cosas como las que tenemos nosotros, y se os exigirá lo que se nos exige a nosotros. Si te niegas y mantienes tu religión, entonces te dejaremos con ella, y nos darás la Yizyah de tus manos mientras seas sumisa.'Él les dijo en persa:' Y ustedes no son dignos de alabanza y si se niegan, entonces también les resistiremos.'Dijeron:' No te daremos la Jizyah, sino que lucharemos contra ti.'Entonces dijeron: '¡Oh Abu ' Abdullah! ¿Deberíamos cobrarles? Él dijo: 'No.'"Él dijo:" Así que durante tres días los llamó a lo mismo (cosas), y luego dijo: 'Encarígalos.'"Él dijo :" Entonces les acusamos y conquistamos el castillo."