"Cuando el Profeta volvía a casa de una batalla, o de la peregrinación, o de la peregrinación menor, cuando se encontraba en una extensión de tierra o en un área elevada, decía 'Allahu Akbar (Allah es el Más Grande)' tres veces, y luego decía: 'La Ilaha illallah Wahdahu la sharika lahu, lahul-mulku wa lahul-Hamdu wa Huwa ala kulli shai'in qadir. A'ibuna ta'ibun abidun saa'ihuna li Rabbina Hamiduna, Sadaqallahu wa'dahu wa nasara abdahu wa hazamal-ahzab Wahdah. (Nadie tiene derecho a ser adorado sino Alá, Solo, sin socios. A Él pertenece la soberanía y a Él pertenece la alabanza, y Él tiene poder sobre todas las cosas. Estamos regresando, arrepintiéndonos, adorando, viajando para nuestro Señor, y estamos alabando. Alá ha dicho la verdad, ha cumplido su promesa, ha ayudado a su siervo y ha derrotado a los confederados.