Me convertí en garante de un pago y acudí al Mensajero de Dios (la paz sea con él). Él dijo: "Espera hasta que reciba la sadaqah y ordenaré que te la entregue". Luego dijo: "La mendicidad, Qabisah, sólo está permitida a una de estas tres clases: un hombre que se ha convertido en garante de un pago a quien se le permite mendigar hasta que lo consiga, después de lo cual debe dejar de mendigar; un hombre que ha sido golpeado por una calamidad y ésta destruye su propiedad, a quien se le permite mendigar hasta que obtenga lo que le permita mantener la vida (o, según él, lo que le proporcione una subsistencia razonable); y un hombre que ha sido golpeado por la pobreza, acerca de quien tres miembros inteligentes de su pueblo confirman diciendo: Fulano de tal ha sido golpeado por la pobreza, a tal persona se le permite mendigar hasta que obtenga lo que le sustente la vida (o él dijo, lo que le proporcione una subsistencia razonable), después de lo cual debe dejar (de mendigar). Cualquier otra razón para mendigar, Qabisah, está prohibida, y quien se dedica a ello la consume como una cosa que está prohibida.