حَدَّثَنَا مَحْمُودٌ، قَالَ حَدَّثَنَا سَعِيدُ بْنُ عَامِرٍ، عَنْ شُعْبَةَ، عَنْ يُونُسَ، عَنِ الْحَسَنِ، عَنْ أَبِي بَكْرَةَ ـ رضى الله عنه ـ قَالَ انْكَسَفَتِ الشَّمْسُ عَلَى عَهْدِ رَسُولِ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم فَصَلَّى رَكْعَتَيْنِ.
Traducción
Narró Abu Bakra
Durante la vida del Mensajero de Allah (ﷺ) (que la paz sea con él), el sol se eclipsó y salió arrastrando su ropa hasta llegar a la Mezquita. La gente se reunió a su alrededor y él los guió y ofreció dos rak'at. Cuando el sol se despejó, dijo: «El sol y la luna son dos signos entre los signos de Allah; no se eclipsan por la muerte de alguien, por lo que cuando se produce un eclipse, ora e invoca a Allah hasta que termine el eclipse». Sucedió que un hijo del Profeta (ﷺ) llamado Ibrahim murió ese día y la gente hablaba de ello (diciendo que el eclipse se debió a su muerte).