عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ عَنِ النَّبِيِّ صَلَّى اللَّهُ عَلَيْهِ وَسَلَّمَ قَالَ: «عَجِبَ اللَّهُ مِنْ قَوْمٍ يُدْخَلُونَ الْجَنَّةَ فِي السَّلَاسِلِ» . وَفِي رِوَايَةٍ: «يُقَادُونَ إِلى الجنَّةِ بالسلاسل» . رَوَاهُ البُخَارِيّ
Traducción
Dijo:

Fuimos en una expedición con el Mensajero de Dios contra Hawazin, y mientras comíamos por la mañana con el Mensajero de Dios, un hombre llegó en un camello rojo, y después de haberlo hecho arrodillar, comenzó a mirar a su alrededor. Ahora estábamos en una condición débil y en una mala forma con respecto a las monturas, y algunos de nosotros íbamos a pie. Salió a toda prisa y, acercándose a su camello, lo hizo partir, y éste se fue rápidamente con él. Me apresuré a salir y, cogiendo las riendas de la nariz del camello, lo hice arrodillarme, luego desenvainé mi espada y golpeé al hombre en la cabeza. Entonces llevé el camello que lo guiaba con su silla y sus armas, y cuando el Mensajero de Dios y el pueblo me encontraron, preguntó quién había matado al hombre. A la respuesta de que era el hijo de al-Akwa', él dijo: "Él se queda con todo su botín". (Bujari y Muslim.)