عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ عَنْ رَسُولِ اللَّهِ صَلَّى اللَّهُ عَلَيْهِ وَسَلَّمَ قَالَ: «فَلَمْ تَحِلَّ الْغَنَائِمُ لِأَحَدٍ مِنْ قَبْلِنَا ذَلِكَ بِأَنَّ اللَّهَ رَأَى ضعفنا وعجزنا فطيها لنا»
Traducción

Contó que un hombre le presentó al Mensajero de Dios un esclavo llamado Mid'am, y mientras Mid'am estaba desensillando un camello que pertenecía al Mensajero de Dios, fue alcanzado por una flecha al azar que lo mató. La gente dijo: "¡Felicidades a él! Él irá al paraíso", pero el Mensajero de Dios dijo: "De ninguna manera. Por Aquel en cuya mano está mi alma, el manto que tomó en el día de Jaibar del botín que no estaba entre las partes repartidas, arderá con fuego sobre él". Cuando la gente escuchó eso, un hombre trajo una correa de sandalia, o dos correas de sandalia, al Profeta y dijo: "Una correa de sandalia de fuego", o: "Dos correas de sandalia de fuego". (Bujari y Muslim.)