عَن عُقْبَةَ بْنِ عَامِرٍ قَالَ: سَمِعْتُ رَسُولَ اللَّهِ صَلَّى اللَّهُ عَلَيْهِ وَسَلَّمَ وَهُوَ عَلَى الْمِنْبَرِ يَقُول: " (وَأَعدُّوا لَهُ مَا استطَعْتُمْ منْ قُوَّةٍ)
أَلَا إِنَّ الْقُوَّةَ الرَّمْيُ أَلَا إِنَّ الْقُوَّةَ الرَّمْيُ أَلَا إِنَّ الْقُوَّةَ الرَّمْيُ)
رَوَاهُ مُسْلِمٌ
Traducción
Jarir b. 'Abdallah contó que vio al Mensajero de Dios retorciendo su dedo en la cerradura de un caballo y diciendo: "Los caballos tienen el bien atado en sus mechones hasta el día de la resurrección, es decir, la recompensa y el botín". Muslim lo transmitió.