عَنِ ابْنِ عُمَرَ قَالَ: قَالَ رَسُولُ اللَّهِ صَلَّى اللَّهُ عَلَيْهِ وَسَلَّمَ: «لَا تَمْنَعُوا نِسَاءَكُمُ الْمَسَاجِدَ وَبُيُوتُهُنَّ خَيْرٌ لَهُنَّ» . رَوَاهُ أَبُو دَاوُدَ
Traducción
Ibn 'Abbas relató que el Mensajero de Dios dijo: "Si alguien escucha a aquel que hace el llamado a la oración y no se le impide unirse a la congregación por ninguna excusa" (se le preguntó en qué consistía una excusa y respondió que era miedo o enfermedad), "la oración que dice no será aceptada de él". Abu Dawud y Daraqutni lo transmitieron.